
Las fotos de Maury nos transportan a un universo de lujuria y voyerismo. Un apetitoso grupo de jóvenes y mujeres son los protagonistas de los eventos producidos por Conrad Son, que en su mayoría tienen lugar en discotecas y en donde él mismo toca en directo con su "Porno Band". Eventos como "Gironaerótica" o "Lleidaerótica" incluyen strip shows y sexo en vivo en el escenario.
Todo el mundo habrá oido hablar seguramente de los legendarios shows en el night club barcelonés Bagdad, en donde un famoso enano levantaba pesas con su gigante pene. Pues ciertamente, algunos de los "trucos" que se muestran en estos eventos eróticos tienen un extraño toque circense.
Podemos hablar de orgía cuando los implicados son al menos tres. ¿Son los eventos de Conrad Son orgías de 300? Si observamos las fotografías de Maury, encontraremos de hecho en la audiencia el elemento más interesante. Hombres y mujeres, en ocasiones parejas, asisten y son invitados a participar. Una mujer que ni se puede creer la suerte que tiene, es llevada en brazos al escenario por un bello y musculoso bailarín. A algún caballero que llega solo, podemos verlo ahora lamiendo crema del ombligo de la chica de sus sueños.
Escucharíamos gemidos y oleríamos el sudor, los asistentes al espectáculo se mueren por estar en el escenario con una estrella de porno.
Tan solo imaginemos a todo el mundo unirse al espectáculo, el público de pronto deja de serlo. Viejas y nuevas parejas, grupos de tres y hasta cuatro, llevados a la locura como si de la escena final de "El Perfume" se tratara. Una orgía, en la cabeza de todos.
Después, una vez acabado del show, Christian Maury va a buscar con su cámara a estos actores, después del trabajo. Agotados.




